Recomendaciones para promover una convivencia armónica
- Discusiones y debates entre alumnos, experiencias de solidaridad y responsabilidad, experiencia para resolver los conflictos desarrollando la comunicación, mediación, negociación y la reflexión así como experiencias que les ayuden a tomar decisiones de forma democrática.
- Unión de todo el profesorado, sin fisuras, a la hora de abordar el problema, con Implicación de todo el claustro en caso de conflictos. Intervención de profesorado especialista. Creación de nuevos perfiles del profesorado, con formación especializada para mejorar la intervención con alumnos conflictivos. Prevención y tratamiento
- Fomentar desde edades tempranas la educación en valores éticos y morales, de manera que favorezcan la formación de niños y adolescentes en el respeto y la tolerancia
- Formación sobre autoestima y confianza. Trabajo cooperativo. Resolver los problemas en cuanto aparezcan Atención personal al alumno que padece las situaciones violentas. Motivación y aumento de la autoestima de los alumnos conflictivos
- Orientación personal de cada alumno en un ambiente de confianza, sinceridad y libertad responsable
- Desde la familia enseñar a los hijos a ser los protagonistas en la búsqueda de soluciones. Colaborar en la construcción de valores basados en el esfuerzo personal como la perseverancia, la constancia, la voluntad
- La familia debe cuidar su crecimiento emocional, enseñándoles a expresar sentimientos, a saber ponerse en el lugar del otro y de entender sus sentimientos, a controlarse emocionalmente
- Impedir que los hijos accedan a contenidos de la TV, los videojuegos e Internet inadecuados a su edad, ofreciéndoles alternativas. Evitar la sobreprotección para sus hijos
- Mayor interés de los padres por las funciones que le corresponden en el espacio educativo. Revalorización de los centros escolares como lugares de enseñanza y de formación
Resulta evidente que evitar la violencia y fomentar la convivencia requiere el respaldo y la colaboración de la familia y de las instituciones. Las acciones correctivas no son suficientes por sí mismas si no se acompañan de acciones formativas. La educación para la convivencia requiere un planteamiento continuo que tenga en cuenta las múltiples variables. Un proyecto que abarque todos los aspectos de la convivencia exige fomentar la información, la participación, la comunicación y la colaboración.
Las herramientas más eficaces para la resolución de conflictos son la mediación y el diálogo. De la misma forma, el tipo de metodología que utilice el profesor puede fomentar la convivencia y reducir la agresividad (por ejemplo, el trabajo cooperativo)
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